Pitón Real

INTRODUCCIÓN

La Pitón Real o Pitón Bola, Python regius, se clasifica dentro del apéndice II del convenio CITES y LC (least concern) de IUCN Red List.

En Europa se le suele llamar Pitón Real y en  Estados Unidos Pitón Bola por su tendencia a enroscarse y esconder la cabeza ante una amenaza. Esta postura suele ser adoptada como defensa, o ante estrés, y es importante a tener en cuenta si decidimos alimentarla con alimento vivo, acto que es legal en España pero ilegal en otros países como Reino Unido.

Provienen de África Central y del Oeste (Senegal, Gambia, Guinea Bissau, Guinea, Sierra Leona, Liberia, Costa Ivory, Ghana, Togo, Benin, Burkina Faso, Nigeria, Camerún, República Africana Central, República Democrática del Congo (Zaire), Mali, Uganda, Sudán (Owen 1956)).

Pasan la mayor parte de su tiempo en túneles subterráneos, estando más activos al atardecer y amanecer. Habitan en zonas de estepa o boscosas abiertas, así como áreas utilizadas para cultivos (De Vosjoli et al., 1995).

Sus colores en fase selvática varía en una gama de marrones y negro con vientre blanco. Aunque por su facilidad de mantenimiento y cría, se ha llevado a esta especie a una extensa selección genética dando lugar a diferentes fases de colores diversos (albino, amber, asístole, axantic).

En cuanto a longevidad, aunque tenemos dos referencias de 28 años (Zoo de Oakland) y 50 años (Zoo de Philadelphia), lo normal estaría alrededor de 20 años en cautividad siendo de unos 10 años en vida salvaje (Gorzula, 1997; Bartlett and Bartlett, 2000; Bartlett et al., 2001).

MORFOLOGÍA

El crecimiento va a depender en gran medida de la frecuencia de alimentación. Al nacimiento tienen una longitud de 25-43cm de adulto alcanzan desde 1 a 1.4 metros, pudiendo llegar a  1.5-1.8 metros en raras ocasiones. Su peso varía desde 850 gramos de las más pequeñas a 1.800gr en las de mayor longitud. as hembras son de mayor tamaño que los machos.

MANTENIMIENTO CAUTIVIDAD

TERRARIO

Los terrarios más usados suelen ser de cristal o de diferentes plásticos opacos. Si bien deben de cumplir las normas típicas de terrario: Ventilación, Gradiente térmico, Niveles adecuados de humedad, Espacio suficiente, Seguridad para prevenir escapes.

El tamaño del terrario para adultos posría considerarse adecuado unos 110 litros y para jóvenes terrarios de unos 45 litros. Los terrarios de cristal son fáciles de limpiar y permiten una buena visualización, pero no ofrecen la privacidad como aquellos de metacrilato o de materiales opacos. Los de plástico se han extendido bastante entre criadores sobretodo y aquellos tipo rack permite mantener numerosos animales en menor espacio, con una calidad de vida dependiente del tamaño y con una fácil limpieza.

En cuanto al sustrato, evitar ante todo pino o cedro, por riesgos de intoxicación. Arena y gravilla tampoco son nada recomendables. El más utilizado es aspen, periódico, corteza de coco, y el que recomendaríamos son las ahora novedosas alfombrillas para reptiles, muy fáciles de limpiar, y ningún riesgo de ingestión. También se recomienda papel de periódico o incluso ningún substrato.

Son animales nocturnos y durante el día en estado natural permanecen en sus refugios o túneles. Aunque cada vez menos nos encontramos con animales capturados, hay que tener en cuenta los hábitos de caza dentro de túneles y los roedores de color oscuro. Una actividad normal sería al menos tener un escondite con una entrada de pequeño tamaño. Aunque vemos el problema cada vez menos al ir reduciendo el número de animales capturados, simplemente añadiendo un cesto de escasa profundidad invertido con una pequeña entrada estimula a estos animales a comer con un historial de anorexia en algunos casos de muchos meses.

ILUMINACIÓN

En primer lugar sabremos que son animales de costumbres nocturnas.  No es necesaria una fuente de UVB ya que sacan el calcio y vitamina D3 necesario del esqueleto óseo adulto de su alimento.

Un fotoperiodo es recomendable para poder diferencia las estaciones circanuales y así estimular la reproducción. Una luz excesivamente potente puede crearles estrés, sobre todo si no poseen escondites adecuados. Suministrar una fuente de iluminación con espectro visible, UVA y UVB sería una simulación de su hábitat natural pero se sabe que se alimentan y se reproducen sin problemas en cautividad sin ello. Se ha sugerido que la luz ultravioleta puede tener un papel en la persecución y caza de presas al reflejar esta luz, facilitando así su percepción (McDonald, 1996; Sillman et al., 1999).

TEMPERATURA Y HUMEDAD

Desaconsejamos completamente rocas térmicas en general, en especies como la Pitón Real hacemos más hincapié en ello. El riesgo, recordaremos, radica en la generación de puntos calientes, debido a la humedad ambiental y condensación de gotas de agua, así como el deterioro de las piedras. Generan un calor focal que generalmente no llega a calentar el ambiente lo suficiente.

Una alternativa sería una manta térmica situada en una parte de la base exterior del terrario, incluso en el lateral,  con el correspondiente termostato y uno auxiliar para disminuir errores de medida Otra opción es el uso de bombillas de cerámica o infrarrojas (siempre con unos protectores para evitar quemaduras) y conectadas a un termostato (de forma ideal de tipo ¨dimming¨para que las bombillas no se enciendan y se apaguen constantemente llevándolos a estallar). El termostato se puede colocar con la sonda en la zona fría o caliente, siendo más preciso si se coloca en la zona caliente para evitar temperaturas excesivas.

La temperatura recomandada es de 30-32ºC en la zona de caliente, y 26-29ºC de ambiente. La temperatura nocturna mínima debe ser 24ºC.

Se recomienda una humedad relativa (HR) entre 50-60% y en temporada de muda 60-80%, o bien colocando un escondite con una humedad relativa un poco más elevada.

ALIMENTACIÓN, SUPLEMENTACIÓN Y AGUA

En estado natural, las pitones se alimentan de pequeños roedores como jerbos y jerboas sobre todo, reptiles y anfibios.

Normalmente ofreceremos alimento acorde al tamaño de la pitón, así pues empezando con crías de ratón (pinkies), de rata, o ratones juveniles, llegando a ratones adultos. La mejor opción cuando el tamaño de la serpiente sea el adecuado a su presa, será dar presas adultas ya que su estructura ósea está conformada y evita problemas de hipocalcemia. En caso de tener que dar pinkies, la mejor opción para suplementar, es inyectar en los pinkis una forma de calcio líquida (en este caso hablaríamos de ratones muertos, por problema obvios de bienestar animal)

Si elegimos presas de menor tamaño, la frecuencia debe ser semanal, frente a los 10-15 días si son de tamaño más grande. De forma ideal, el tamaño de la presa no sobrepasará la anchura de las caderas de la pitón.

Remarcaremos siempre la importancia de no dejar un ratón vivo dentro del terrario si la pitón no toma interés, o adopta su postura de bola, puesto que pasa de depredador a presa de su propia comida, pudiendo producir heridas de gravedad que pueden incluso causar su muerte.

Si usamos ratones previamente eutanasiados de forma humanitaria y congelados. Nos aseguraremos que están completamente descongelados interiormente. No los descongelaremos en agua caliente ni tampoco al microondas. Lo mejor es dejarlos fuera de la nevera hasta que estén completamente atemperados.

Siempre deben de disponer de un recipiente con agua limpia para hidratarse bien bebiendo, o con baños, si bien estos animales no suelen tener a menudo este comportamiento. El bebedero debe ser del  tamaño y profundidad adecuada para permitir entrar a la pitón por completo, además ello mantiene un nivel adecuado de humedad en el terrario.

REPRODUCCIÓN

La Pitón Real dispone de una vida reproductiva larga, desde aproximadamente 27 meses (a esta edad los machos se considerarían sexualmente m,aduros pero el historial de alimentaci;on es un factor determinante; algunos ejemplares desnutridos pueden nunca alcanzar la madurez sexual) hasta los 30 años. La época de cría se sitúa entre mediados de septiembre hasta mediados de noviembre coincidiendo con la época de lluvias menor o secundaria (aquella principal la encontramos entre febrero y mayo).

Para determinar el sexo de estas pitones, típicamente se utilizan sondas de sexaje. Éstas se colocan a través de la cloaca y caudalmente hacia los hemipenes invertidos, alcanzando 8-10 escamas en machos y 2-4 escamas en hembras (De Vosolgi et al., 1995)

A partir de 1000 gramos de peso, una hembra podía alcanzar la madurez sexual y los 100 cm de longitud. En machos con unos 85 cm pueden considerarse maduros, y alrededor de los 2 años (Philippe De Vosjoli). 

Las hembras alcanzan la madurez sexual entre 27-31 meses y los machos entre 16-18 meses. Tanto machos como hembras disponen de espolones cloacales. Si bien la norma general dice que a partir del tercer año de vida se pueden considerar maduras sexualmente.

La ovulación ocurre a los 25 días post cópula. La puesta ocurrirá a los 27 a 30 días después de la ovulación, por lo que la gravidez durará aproximadamente 50 dias. Observaremos una disminución del apetito a partir de la 3ª semana. El periodo de gravidez varía de 44-54 días (De Vosjoli et al., 1995). La mayoría de las pitones ponen sus huevos en la segunda mitad de la época seca, desde finales de febrero hasta principios de abril. Los huevos eclosionan generalmente entre mediados de abril a mediados de junio. Aproximadamente 3 semanas después de la ovulación, la hembra realiza una muda y la ovoposición tiene lugar 4 semanas después (Aubret et al., 2002).

Las puestas típicamente son de 1-11 huevos y se adhieren entre ellos, liberándose unos días antes de la eclosión. 

Las hembras protegen los huevos, enrollándose alrededor de ellos y se mantienen cerca de ellos para protegerles de posibles depredadores (Ellis and Chappell, 1986). También crean vibraciones a través de su musculatura esquelética para suministar energía en forma de calor. Utilizan el diente para romper el huevo y una vez eclosionados pesan entre 65-103g, con una media de 85g. Los neonatos se mantienen cerca de la madre durante aproximadamente 2 meses tras la eclosión (Aubret et al., 2002).

En el terrario deberemos acondicionar una zona de anidación para la puesta con musgo y unos 30ºC además de un 60% de humedad. En caso de incubación artificial, situaremos la temperatura de la incubadora (comercial o casera) entre 30-32ºC y con una humedad relativa (HR) más alta, de hasta 80-90% produciéndose la eclosión aproximadamente a los 60 días. Una vez que asoman las cabezas reabsorben el vitelo entre 24-48h.